La pequeña Sofía

La pequeña Sofía
se sentó un buen día
a comerse su requesón.
Llegó una arañita,
se puso a su lado
y la pobre Sofía huyó.

La pequeña Sofía
se sentó un buen día
a comerse su requesón.
Llegó una arañita,
se puso a su lado
y la pobre Sofía huyó.

La pequeña Sofía
se sentó un buen día
a comerse su requesón.
Llegó una arañita,
se puso a su lado
y la pobre Sofía huyó.